Fecha: Esta primera
actividad está programada para llevarse a cabo el día 26 de abril del 2017.
Aun así se contó con
tiempos adicionales que buscaban garantizar el buen desarrollo de la primera
experiencia, estos dos tiempos fueron el 24 de abril y a lo largo de los
descansos que cada grupo decidiera destinar a la preparación.
Desde el inicio de la
preparación, supe que el propósito iba a girar alrededor de hacer sentir
cómodos, queridos y atendidos a los abuelitos por un tiempo muy corto. Así fue
como se decidió hacer esta actividad puesto que recrea espacios conocidos,
dinámicos y chistosos que se espera hagan que los abuelos pasen un rato
agradable acompañados de instrumentos como la guaracha y los tambores.
La actividad que
escogí llevar a cabo durante esta primera experiencia CAS, consiste en cantar
trovas usando una dinámica de contrapunteo. Esto significa, que se hará una
batalla de trovas con un tema en común, el amor. Cantare tres (3) coplas que
están ambientadas en épocas antiguas y cuentan a su vez tradiciones culturales
y momentos significativos en la historia, o en el recuerdo, de los abuelos.
Para poder cantar las trovas, se necesitaban varios
factores. Así empezamos a buscar la música que fijaría el ritmo de nuestras
trovas. Luego, escogí las coplas con el tema y empecé el proceso de
memorizarlas e interiorizarlas para poderlas recitar bien. Después de tener lo
básico cuadré los esquemas de quien respondería que copla y luego empezó la
práctica. También, preparamos la manera en como decirlas cantando y cómo hacer
que fuera agradable. Por último, organizamos lo relacionado con el vestuario
para que todos (los del grupo) nos viéramos organizados e interesados en la
actividad. Luego de esto vino la práctica continua de las trovas pero también
del manejo de la música y de cómo se quería manejar a los abuelos.
Si bien aún no se realiza la actividad, se espera que el contrapunteo de
trovas resulte como un ejercicio cultural interesante y divertido que vuelva
ameno los espacios que compartiremos con los abuelos. Por ahora, espero que la
práctica y el interés generen una buena batalla de trovas que haga que los
abuelos pasen un momento grato y lleno de risas y amor.
EL DIA DE LA ACTIVIDAD: 26 DE MARZO DE 2017
Sabiendo que mi actividad estaba dirigida a un contrapunteo de trovas,
decidí ambientar la batalla con un vestuario típico de la región, me vestí con
un poncho y un sombrero vueltiao. Además incluí instrumentos, como las maracas,
e incluso agregamos peinados. Con el fin de decir las trovas de una manera
adecuada, mi grupo eligió acompañar estos poemas con instrumentos y no con una
pista musical preexistente, esto porque se tenía como objetivo sonar fluidos,
con ritmo y sobre todo hacer más llamativa la batalla. Uno de los factores
clave para el buen desarrollo de mi actividad, era la memoria y poder
interiorizar cada trova puesto que es lo único que garantizaba la actividad.
Los preparativos iniciaron desde la primera reunión que se dispuso a la
logística dl día de los abuelos, igual se abrieron algunos tiempos a lo largo
de descansos y por las tardes para poder seguir practicando la letra y el ritmo
de cada estrofa que debía recitar. Frente a materiales, no hubo necesidad de
comprar ninguna cosa extra pero si se requirió de mucha disposición para no
sentirme presionada o nerviosa, de igual forma se requirió la creación de un
archivo en donde se mostrara el orden de las coplas y quien decía que, para así
no confundirnos. Hay un preparativo explícito que es la búsqueda de las trovas
que vamos a decir.
El mismo día en el que se realizó la actividad, con mi grupo nos
aseguramos de tener tanto lo material como la apertura para hacer disfrutar a
las abuelitos, y más aún hacerlos sentir tranquilos y cómodos. A partir de eso,
fue que configuramos nuestra actividad y decidimos que queríamos algo curioso,
divertido, tradicional pero que transmitiera recuerdos y alegría. En cuanto a
las trovas, nos dimos cuenta de cómo no es para nada sencillo mantener el ritmo
de constante de memoria o de oratorio y como resulta complejo introducir un
ritmo, creo yo que en cuanto a los materiales cumplimos y quizás pudo haber un
refuerzo en la logística ya que contemplamos los factores del grupo y de la
actividad más no factores externos como el sonido.
REFLEXIÓN:
Más que una
actividad, siento que el día de los abuelos se convirtió en un reto. La
actividad estaba planificada para iniciar a las 3:40 de la tarde, pero nos
enfrentamos a la pronta llegada de los abuelitos, por esa razón desde el
almuerzo empecé a evaluar que tan preparada estaba mi actividad, e incluso yo
frente a la disposición que la actividad necesitaba en orden de prosperar y,
sobre todo, hacer que el día fuera único para los abuelos. A las 2:45 empezó la
logística completa para organizar el lugar, vestuarios y terminar de preparar
algunos asuntos clave. Luego de sentirme preparada, empecé a observar como los
abuelitos iban bajando del lugar en donde habían estado, durante esos momentos
sentí nervios, emoción pero también un poco de nostalgia. Apenas empezaron a
llegar al comedor sentí uno de los momentos más lindos de toda la actividad,
desde el momento en el que entraron ya estaban agradecidos y nos hacían saber
lo emocionados que estaban, al igual que nos bendecían de una manera muy dulce
y real. Empezamos a acomodar a los abuelitos y por un momento me retire del
comedor para poder practicar mi memoria por última vez, me sentí segura y
resultó ser que las trovas eran uno de los primeros puntos del programa. Llegó
el momento de la presentación y salude a los abuelitos, resultó interesante ver
como apenas los vi me sentí un poco más tranquila, relaciono esto con que las
miradas que nos dirigían estaban cargadas de mucho amor. Como había mencionado
en la sección de preparativos, me enfrente al obstáculo del sonido pero, de
algún modo, siento que supe manejar la situación e incluso me sentí cómoda. Mi
grupo estaba muy metido en su papel y reflejábamos mucha felicidad, creo yo. Mi
papel con las trovas no fue sencillo puesto que implicaba memoria, ritmo e
incluso movimiento. Aun sabiendo que no era tarea fácil, creo que yo lleve a
cabo un buen desarrollo de lo que me propuse, demostré preparación, felicidad y
sentimiento, en general. Siento que hay un punto importante, y es rescatar como
entre toda la promoción respaldamos la actividad del otro, en ningún momento
dudamos en aplaudir si era necesario, en alcanzar algo, en hacer lo que se
necesitara para que prosperáramos, juntos. Termine mi batalla de trovas y creo
que hicimos recordar a los abuelitos buenos momentos, los hicimos sentir el
amor relacionado con la patria y de hecho estaba muy feliz por verlos a ellos
emocionados, aun así, me surgió la pregunta de si efectivamente lo había hecho
bien o de sí pude haber hecho algo diferente. Más adelante, continuaron las presentaciones
de canto y baile, esta actividad tiene como propósito generar comunidad con los
abuelitos, pero de manera general siento que incluso unimos lazos entre
nosotros, no sé hasta qué punto sea un sentimiento de todos, pero por lo menos
yo, me sentí orgullosa de pertenecer a donde pertenezco, de vivir un proceso
continuo con las personas presentes en esa actividad y, sobre todo, de ver la
evolución que hemos tenido como personas. Retomando con las presentaciones, las
personas que cantaron demostraron mucha pasión y vocación por el canto,
lograron conmover y hasta estremecer a todos los que estábamos en el recinto,
eso indica que se cumplió el propósito de esa actividad. Por otra parte, el
baile protagonizado por algunos estudiantes también fue un éxito, en el sentido
que demostraron preparación, pasión y compromiso, logrando plasmar y hacer
sentir felicidad. Además, incluyeron a un miembro más de la comunidad.
Luego de esta serie de actividades, empezó lo que
llamare la segunda fase, que resultó ser la más difícil pero también la más
satisfactoria para mí. Las presentaciones terminaron y no dejaron ningún sin
sabor, a partir de esto empezamos a repartir las onces santafereñas que los
abuelitos disfrutaron con mucho gusto, relacionado con esto es importante
destacar la labor que realizaron las personas que nos colaboraron desde la
cocina o la logística, porque se sintió como ellos también aportaron un granito
de amor enorme. Frente a las onces, tuve emociones encontradas puesto que me
pareció muy gratificante ver a alguien comerse algo tan sencillo pero con tanto
gusto, de igual forma me hizo reflexionar sobre hasta qué punto me quejo sobre
cosas totalmente superficiales y me pareció un poco triste ver como quizás si
existan necesidades graves en la comunidad de abuelitos. Cuando hable sobre la
dificultad de esta fase que implicó la interacción con los abuelitos, no fue
sencillo para mi tomar la iniciativa para saber sobre que hablar o como
llegarle a Cleo, mi abuelita. Luego de unos intentos, decidí acercarme de la
manera más dulce y sincera que encontré y me presente, ella no dudo en
presentarse y en hacerme saber lo bien que la estaba pasando. De manera
espontánea se fue creando una charla y terminamos hablando de los pequeños
placeres de la vida, Cleo sufre de Parkinson y nos hizo saber cómo ella empezó
a apreciar más la salud pero, sin duda alguna, aquí aparece mi momento favorito
de toda la actividad. Luego de manifestarnos su dolor, nos hizo saber lo
aferrada que estaba a su fe y a Dios, en este momento me conmoví porque a pesar
de las muchas razones que tendría para no seguir apegada a Él, lo hacía de una
manera muy autentica. También nos dijo como ella creía que su vida era un
milagro y más aún un testimonio, este factor resulto muy importante para mí por
el vínculo estrecho que intento y espero manejar con Dios, me quebró un poco
saber que hay veces que dudo sin tener razones para hacerlo, quizás Cleo me
centró un poco más y, de forma muy personal, me recordó porque creo en el amor
de Dios. Después de ese momento tan especial, seguimos hablando sobre la comida
y como le encantaba, en todas sus formas, presentaciones y tamaños. Como último
gran tema arribamos al amor, nos comentó sus decepciones pero también sus
victorias, nos hizo recomendaciones mientras contaba un poco sobre su familia,
específicamente sobre su hija, Martha y sus nietos. Llegamos a hablar un poco
sobre su enfermedad y lo que esta ha significado para su vida, aunque Cleo no
podía hablar muy bien, hizo que entendiera todo lo que quería decir, hablo
sobre cómo era incurable, los dolores y temblores que tiene que soportar y como
su vida ha resultado totalmente diferente desde que empezó el proceso
degenerativo de lo que padece. Sin duda alguna, nos hizo entender como era un
reto para ella, pero de alguna manera nos hizo entender que aún no se daba por
vencida. Todo lo que conversamos, sin duda alguna me motivo a seguir creciendo,
a demostrarme a mí misma de que soy capaz y, sobre todo, de darme cuenta que
hay un gran poder en lo simple y en el amor. Decidimos llevarla a caminar,
quedo asombrada por el sol y una vez más admiro lo que incluso a mí me molesta,
seguimos hablando y nos comentó la situación del hogar en el que vive, hablo
sobre personas, sobre el trato, las condiciones y luego llego a una gran
conclusión, hay muchas positivas por las que está muy agradecida pero hace
falta personal, tiempo y amor. Mientras todo esto ocurría, hubo un momento en
el que pensé si estaba direccionando los temas adecuadamente, o si quizás
estaba adentrándome en lugares sensibles, Cleo me hizo saber que estaba
tranquila. Después de una gran charla, de grandes lecciones empezaron a
organizar la salida de los abuelitos, yo decidí acompañar a mi abuelita hasta
la fila para entrar al bus, cuando llegamos allí, me di cuenta de que su
comunidad la aprecia mucho, ¿y es qué cómo no? Es una persona valiosa en todos
los sentidos. Me despedí, le agradecí y ella me bendijo de una forma muy
especial. Acordamos que dentro de lo posible la visitaría de nuevo y le llevaría
un merengón de guanábana, este postre tuvo
significado por la infancia de Cleo y lo que quería recordar. La deje con las
personas que colaboran en su hogar y le di un abrazo, durante ese instante
reafirme todo lo que dicen del poder inmenso de un abrazo que te hace sentir
completo, querido, respetado y entendido, por un momento sentí de nuevo la
presencia de mi abuelito. Tuve un breve momento de contacto con todos los
abuelitos y les agradecí por su tiempo, su paciencia y su amor, les desee una
buena tarde y ellos me agradecieron cada detalle, aprecie demasiado la
sinceridad con la que dicen cada comentario. Probablemente la actividad no
resultó perfecta, pero aun así creo que hicimos que se sintieran plenos y, por
lo menos a mí, la experiencia me ayudo a expandir mi apertura, a reafirmar
lazos y saber un poco más de en donde estoy, a donde quiero llegar y, sobre
todo, el por qué quiero llegar. En algún momento surgió un comentario de lo
agradecidos que todos debíamos estar por lo que teníamos, y sin duda alguna me
ayudo a saber que lo estoy. Espero de alguna manera poder cumplir con llevar el
merengón de guanábana y poder contribuir de alguna manera con la estabilidad de
personas tan maravillosas como las que conocí el 26 de abril.
Reflexión del
asesor:
La vida de los abuelitos siempre está llena de
experiencias y sabidurías agradables para los jóvenes, niños y adultos
aprender. Planear y ejecutar cada actividad se debe volver un reto que debe
llevarte a aprender algo nuevo, por más pequeño que esto sea. El cansancio de
un abuelo, se debe convertir en energía para seguir adelante. Los jóvenes están
llamados a ser luchadores y promotores del cambio. Pero también, están llamados
a edificar su presente y futuro. ¿Qué preguntas te has hecho para construir una
vejez próspera y feliz junto con los tuyos?





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